Héroes del jazz en el cine y la propagación de mitos

Por: Estefanía Romero

Muchos de mis ídolos murieron de sobredosis o de alguna situación relacionada con el abuso de drogas; excepto por Dizzy Gillespie (y quizás algún par más que no me viene a la mente), que llevó una vida sana y feliz, llena de relaciones sociales estables y duraderas. Pero, como dijo más o menos Robert Budreau en la entrevista que le hizo a Ethan Hawke sobre Burn to Be Blue: a nadie le interesa hacer una película sobre una persona que vivió feliz.

Entonces, ¿qué es lo que relatan las películas biográficas sobre nuestros héroes? Algunas  proyectan mucho la psicología del artista; los tiempos difíciles para la música, en los que esta resulta ser la única salvadora; la dualidad en la que seres humanos buscan sustancias para matarse, pero a su instrumento para sobrevivir; el racismo, de blancos hacia negros y de negros hacia blancos; el sentimiento de no pertenencia y la búsqueda de una identidad; el encuentro con la perfección; o el vínculo entre el dolor y el arte.

En estas películas nos encontramos con un sinnúmero de elementos que distorsionan la realidad, lo cual nos hace enfrentarnos a dos posibilidades: 1. Comprender la función del arte: crear. A veces el apego desmedido a la realidad puede disminuir la concepción estética de un producto artístico, por lo que el artista se ve en la necesidad de deformar la obra a su placer. Esto era algo que solían debatir Anaïs Nïn y Henry Miller, ella solía reprochar la forma en que el escritor distorsionaba a sus personajes y a la realidad. Él contestaba que podía hacer lo que quisiera con la literatura, para embellecerla. Era de esperarse de Anaïs un discurso como tal, pues como sabemos ella dedicó la vida a escribir sus diarios. Yo aun así dudo que estos hayan estado pegados absolutamente a la realidad; pues cada sujeto se apropia las cosas de un modo particular y la memoria es etérea.

La segunda posibilidad es la de buscar en una biografía qué es lo que realmente sucedió en la vida de un ser que admiramos. Existen documentales, libros y reportajes que pueden acercarse más la realidad, posiblemente deberíamos consumir tales si esto es lo que más necesitamos explorar.

¿A qué llegamos con todo esto? Si se va a utilizar la figura de una Nina Simone o de un Miles Davis para captar la atención de un público; si se distorsionarán sus figuras para hacer un producto artístico a manera de homenaje, no queda más que hacerlo de manera brillante, ¿cierto? Como en el caso de Amadeus, que analizó el maestro Almaguer en el capítulo 4 de su serie Lo que es, para ejemplificar la cuestión de “la propagación de mitos” en las películas de nuestros héroes de la música clásica, concepto que bien podemos utilizar para el estudio de las películas sobre las biografías cinematografiadas de nuestros jazzistas favoritos. La propagación de mitos es, como tal, el hecho de comunicar una historia alterada sobre la realidad, para hacerla más llamativa y vendible. Esto no es necesariamente malo, mientras tengamos un conocimiento lo suficientemente amplio posible, estemos en una búsqueda constante de información; y tengamos la mente abierta a que estaremos consumiendo la obra de un tercer autor.

Tomando todo esto en cuenta, les presento una lista sobre películas biográficas de los músicos que marcaron la historia del jazz. No se trata en realidad de una crítica cinematográfica, sino de una apreciación descriptiva sobre obras audiovisuales desde la perspectiva de una persona que conoce de cerca el género.

El orden de las películas es arbitrario.

Nina (2016)

Zoe Saldana interpreta el personaje de la inmensa Nina Simone, y es dirigida por Cynthia Mort.

Es una película agradable. A veces llega a ser lúdica con un personaje imposible de ser considerado de tal modo; creo que eso no está mal para un público tan acostumbrado a ver a los jazzistas proyectando miseria y desesperación por la vida. Como homenaje quedó bastante corto; pero si lo vemos pensando que es una chic flick igual y no quedaremos decepcionados.

Zoe Saldana utiliza su propia voz, lo cual me pareció sensato ante la imposibilidad de repetir el virtuosismo de Nina o, mínimo, su forma de hablar. Por un momento lo entendí como algo muy padre, pues así es el jazz, algo que se renueva cada vez que es reinterpretado.

¡Pero! Cuando pensamos que Nina Simone es uno de los ejes que toman la música clásica para descomponerla en un producto propio, majestuoso, único, digno de ser llamado obra de arte, nos damos cuenta de que cualquier tipo de homenaje hacia su vida tendría que hacerse con seres homólogos a ella en su virtuosismo, o no valdría la pena verlo, sólo nos quedaría escucharlo y reconocerla a través de su propia obra.

Lo interesante que podemos salvar de esta película es el tema del racismo descontrolado en Estados Unidos; la vida tortuosa que se autoimponía Nina Simone al saberse como un ser externo a todo lo que ocurría a su alrededor. Se ve su vida de arrestos, episodios psicóticos, violentos y alcoholismo. En algún momento el personaje se justifica al decir “I wanna feel free!”.

Debo admitir que disfruté mucho la escena en la que el personaje de Nina se levanta de su piano y desgarra el brazo de un hombre que no le está poniendo atención. Quizás no es para tanto ir a apuñalar al público, pero nunca he comprendido a esa gente que va a un concierto a platicar.

Bessie (2015)

Actuada por Queen Latifah y dirigida por Lee Rees. Es una película entretenida que relata el estilo de vida que podía tener una cantante famosa en su época. Es un hermoso viaje a través de los años en que el blues despierta en las voces de las divas del género. Puedes ver la relación sentimental de Bessie con su manager, algo muy común para las cantantes de la época; las giras en tren, el glamour, la sexualidad libre de una mujer.

El relato tiene más que ver con situaciones sociales y culturales, que con la misma música. Existe, por ejemplo, una escena en la que aparece la protagonista evita que el Ku Klux Klan sabotee uno de sus conciertos, lo cual no retrata exactamente la realidad de aquellos tiempos. En esta película, Bessie es siempre la heroína, la chica que consigue a los hombres y mujeres que quiere; es quien le escupe al hombre blanco por cualquier mínimo intento de enjuiciar su color de piel. Es quien le grita a Ma Rainey (actuada de manera increíble por Monique), en una pelea de egos.

Miles Ahead (2015)

Don Cheadle protagoniza y dirige esta película. Si bien la actúa de manera fantástica, el trama cliché del drogadicto violento que sufre por amor, lo echa a perder todo; a menos que seas un espectador morboso cuyo interés real no está en los logros increíbles de Miles Davis, dudo que disfrutes esta película.

Rex Reed, un crítico de cine escribió para The New York Observer, indicó que:

“Si el real Miles Davis hubiera tenido todos los vicios, la vida antisocial, las acrobacias narradas en este cuento de hadas, él nunca hubiera tenido el tiempo para perfeccionar el genio que demuestra en álbumes como Sketches of Spain Porgy and Bess.”

Y agrega: “De acuerdo con los músicos de jazz que conozco, él (Miles) era impredecible y con un trastorno límite de la personalidad exagerado, pero para nada como el temperamental, desquiciado y peligroso que se dibuja aquí”.

Hubiera sido interesante ver a un Miles Davis en relación a su música, a sus procesos creativos. Sus vínculos con personajes inesperados, como Stockhausen; su evolución hacia distintos géneros, sus colaboraciones fuera de lo común… ¿qué tal aquel concierto con Prince? ¿o aquel otro con Santana? Qué hay de su relación con otros trompetistas que marcaron la historia del jazz, como Chet Baker, Dizzy Gillespie o Charlie Parker… En fin, existen tres mil dimensiones más interesantes de Miles Davis que pudieron haberse explorado.

Lady Sings the Blues  (1972)

Diana Ross actúa a Billie Holiday de una manera brillante; Sidney J. Furie dirigió esta obra.

Es una historia demasiado alterada sobre la vida de Billie Holiday. Hace tiempo leí su autobiografía y en ella demuestra ser una mujer muy inteligente, sencilla, noble, sentimental, bastante ingenua, pero consciente de todo. Mientras que en la película la retratan como una mártir totalmente abandonada a las drogas, sin poder de discernimiento; creo que esto le quita demasiada alma al carácter original de la majestuosa cantante. Debo decir, sin embargo, que Diana Ross hizo un papel increíble, podías ver a Billie, sonreír y llorar de nuevo.

Lo que me desagradó bastante, en lo personal, es que Diana Ross canta padrísimo como Diana Ross, pero como Bessie Smith es insoportable. Forzó tanto su personaje y voz al intentar cantar como ella, que sucedía una tercera cosa rara que no tenía nada que ver ni con una ni con otra cantante. En fin, al menos la historia está entretenida, pero yo recomiendo mil veces más que lean el libro Lady Sings the Blues, de Billie Holliday y William Dufty (2006), para conocer el lado más cercano de esta gran diva.

Born to Be Blue (2015)

Esta película es sobre un episodio de la vida de Chet Baker. Fue escrita, dirigida y producida por Robert Budreau; y protagonizada por Ethan Hawke como el trompetista.

Retrata la lucha de Baker por alejarse de sus adicciones, y recuperarse tras un enfrentamiento que lo deshabilitó físicamente para tocar. Se relata la era de un trompetista que intenta recuperar su música, porque está en peligro de desaparecer. Hawke comenta, en una entrevista que le hizo Robert Budreau (2010), que la parte más difícil de comprender de Chet Baker fue esa dualidad entre atentar contra su vida mediante el consumo de estupefacientes, y luego luchar desesperadamente para recuperar su salud para poder tocar.

En lo particular disfruté mucho la trama, a pesar de que leí que esta tampoco se apega a la realidad y, de acuerdo con otros documentales, así es. Es cierto que Chet Baker hizo una película sobre su propia vida, lo cual aparece en este proyecto; sin embargo, en este se incluye una supuesta pareja de Baker, que en realidad estuvo inspirada en varias de las chicas con las que el James Dean del jazz salió durante su juventud. Se retrata el apego a las drogas duras, su sufrimiento por no ser aceptado como músico por sus padres. Te genera tanta ternura el personaje que podría compararlo con el de Bessie Smith en Lady Sings the Blues, en el que observas a un ser brillante hacerse daño a sí mismo por no comprender todo el daño que le hace su entorno.

Hay escenas en las que aparece Miles Davis humillando a Chet; “te hace falta sufrir”, le dice en algún momento de la historia. En esta película se toma mucho el tema de un racismo que rebotó hacia los blancos, pone a Chet Baker como la eterna víctima de sus colegas de color, de quienes intenta ganar su respeto. Aparece también un Dizzy Gillespie, quien en la vida real le brindó la primera gran oportunidad de recuperarse profesionalmente.

Algo que me encantó de la misma entrevista a Hawke fue un comentario que hizo sobre no esforzarse por hacer la voz de Chet Baker al cantar (y sin embargo lo hizo muy bien): “Si te encierras en la imitación, entonces no estás emocionalmente conectado con el material mismo”. Me parece una interpretación brillante del alma del jazz y del arte en sí mismo. El arte vive por el arte.

Bird (1988)

Clint Eastwood la dirige. Forest Whitaker interpreta el personaje de Charlie Parker. Esta producción ganó un Oscar al mejor sonido, y le dio el premio a mejor actor en Cannes a Whitaker como mejor actor en 1988.

Se relata la vida de Bird, el genio del bebop, cuyo virtuosismo se vio pintarrajeado por una intensa adicción a las drogas. En esta película se nota también el peso de los músicos del pasado y la dificultad de mostrar un nuevo sonido a la sociedad de los años 40, una acostumbrada al melódico swing que azotó la década de los 30; la cual llegó Bird a cambiar con su forma nueva y única de hacer música.

En la película se muestra un hombre sensible, amante de las mujeres, incomprendido por la vida e incapaz de comprenderla más que a través del sonido de su instrumento. Te da una sensación tan exagerada de cercanía que sientes que puedes oler el sudor de Charlie Parker. Es una gran obra de arte.

Ray (2004)

Dirigida por Taylor Hackford y con Jamie Foxx como protagonista. Es extraordinaria.

Jamie Foxx actúa exactamente como el brillante Ray Charles. No canta, sin embargo, su voz al hablar es idéntica y no se pierde absolutamente nada a la hora de recrear al personaje.

Es una historia llena de flashbacks sobre los momentos que formaron a Ray a lo largo de su vida, desde la vida con su madre y muerte de su hermano, el uso de heroína, algunas de las mujeres de su vida, los colapsos y los logros de su enorme carrera. Es una película muy emocionante, pues la forma en que acomodaron el soundtrack hace que no quieras que se termine nunca: Desde las primeras tomas vez los dedos en el piano atraparte con el Groove de uno de los dioses de la música del siglo XX.

 

En fin, espero que disfruten estas películas, como recomendación para estas vacaciones. Yo, en lo particular, volveré a ver Born to be Blue, Bird y Ray… pero siempre acompañando el conocimiento con libros, documentales y análisis de expertos.

¡Feliz Navidad, queridos lectores!

 

Fuentes:

Almaguer, Miguel (2016). Lo que es 4… Episodio 4 (Películas de o sobre Música). Obtenido el 21 de enero, 2017, desde:  https://www.youtube.com/watch?v=pUhusJxO5DI

Ethan Hawke (Chet Baker) & Robert Budreau Interview ‘Born to Be Blue’ Movie (2016). Obtenido el 24 de enero de 2017, desde: https://www.youtube.com/watch?v=-8yUHL_mVNI

Reed, Rex (2016). Miles Mangled: Don Cheadle Desecrates the Memory of Legendary Jazz Trumpeter. Obtenido el 21 de enero, 2017, desde:  http://observer.com/2016/03/miles-mangled-don-cheadle-desecrates-the-memory-of-legendary-jazz-trumpeter/

Ritz, David (2006). Lady Sings the Blues. Billie Holliday with William Dufty. Harlem Moon: Estados Unidos.

 

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