La escuela real está en los conciertos: Alex Terrier

Por: Estefanía Romero

Foto por: Mónica García

Eres un excelente saxofonista, compositor, arreglista, pero también te importa mucho la educación musical. Apenas llevamos un siglo de conocimiento alrededor del jazz, ¿crees que la educación en el tema es algo que se sigue construyendo?

Creo que la educación el jazz está bastante desarrollada. La mayoría de las universidades en Estados Unidos tienen un programa de jazz que es más o menos bueno. Aquí en México veo varias escuelas, lo cual me parece genial.

Se trata de una espada de doble filo porque existen más oportunidades de obtener educación para la gente; pero existe un riesgo: veo estudiantes más interesados en ir a la escuela que en ir a conciertos. Siempre les digo: “vayan a conciertos, van a aprender más que en un semestre escolar”. Es importante ver conciertos en vivo porque así es como sientes la música, no con un profesor. No importa qué tan bueno sea tu maestro, él sólo puede darte algunos puntos o algunas direcciones. Yo digo a mis estudiantes: “si no tienes el dinero para ir a conciertos, no tomes lecciones conmigo, prefiero que gastes tu dinero en un concierto”.

Pero yo amo enseñar. Me encanta compartir e intentar motivarlos, darles ideas y direcciones para mejorar.

 

 

Creaste una plataforma de educación en el jazz, ¿cierto?

Se llama jazzvideolessons.net y es básicamente una escuela en línea. Es como tomar clases privadas conmigo. Tengo cientos de lecciones distintas, diferentes programas; que son como realizar un curso completo en la escuela. La plataforma no sustituiría a un maestro real, pero es buena. Conozco a mucha gente que no puede tener un profesor privado por el lugar en que viven o porque no cuentan con dinero suficiente.

Yo tengo mucha interacción con mis estudiantes. Es como una comunidad en línea, la gente puede comunicarse entre sí. He conocido gente de ahí en el mundo real y estoy subiendo contenidos con constancia.

Has desarrollado un millón de sonidos. Has encontrado muchos timbres distintos en tu instrumento. ¿Cómo encontraste tu voz como músico?

Escucho mucha música todo el tiempo. Obviamente, cuando estuve en mis años de formación, escuché sobre todo jazz y clásica. Estudié mucho sobre composición clásica y después intenté copiar a mis ídolos en el saxofón: Coltrane, Parker, Sonny Rollins, Cannonball Adderley.

Quiero decir… simplemente copiaba su sonido y después intentaba ser tan expresivo como pudiese. Cuando era un adolescente tocaba una nota por su sonido y la hacía reverberar… o tocaba notas largas, ¿sabes? Y pensaba en algo feliz o algo triste durante mi práctica. Tienes que poner tu mente en cierto estado a veces y, si eres afortunado, llegar a ser creativo. Pongo mucho esfuerzo en mi sonido porque, de hecho sé que si hay algo que la gente aprecia en mí, es mi sonido y eso me alegra. Es lo más importante, es mi voz. No necesito decir algo extraordinario, si tengo una buena voz, será entretenido.

 

 

Francia siempre ha sido un país interesado en el jazz, desde que este surgió. Pero quiero saber tu propia historia, ¿cómo te acercaste tanto al jazz?

Es curioso. El día que escuché jazz por primera vez supe que quería tocar esa música. Yo tocaba piano clásico. Me atraía el piano de la casa de mis abuelos, para mí era algo mágico; me sentía atraído a la música. El día que escuché jazz en un festival, pensé “este instrumento me gusta más”. El saxofón me estaba hablando. Desde aquel día nunca termino de descubrir… comencé escuchando a Duke Ellington, Johnny Hodges, Memphis Slim, Fats Domino y Sidney Bechet; esos fueron los primeros LP que tuve, en la oficina de mi padre.

También has realizado música para películas.

Un par de ocasiones. Me encantaría hacerlo de nuevo. Es un reto muy diferente, pero es realmente genial tener una película que te inspire para escribir música que debe coincidir con sus imágenes. Es muy interesante.

Me encanta tu música. Háblame de tus proyectos actuales y qué es lo que viene.

Estaré de gira con la Charles Mingus Big Band, que el sensacional y estoy muy contento porque tocaré con ellos en Europa y New York. Tenemos giras un par de veces al año. Estoy a punto de grabar un nuevo disco en México, en Monterrey, con mi banda de música afrocubana: Felipe Carrera en el bajo, Lukmil Pérez en la batería, Leo Montana en el piano, y Roberto Vizcaino en las percusiones; él, de hecho vive en México, en Morelia.

Y, ya sabes, seguir trabajando.

¿Quisieras agregar algo?

Gracias a ti y felicidades a todos los que hicieron posible el Festival Internacional de Jazz y Músicas Improvisadas de Ajijic, y los demás conciertos en México. Es una gran iniciativa y les deseo mucho éxito.

 

 

Gracias, querido Alex. Escuchar tu música ha sido y seguirá siendo una hermosa aventura.

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